A las puertas del cielo

Las puertas del cielo. Para unos puede ser el camino hacía el amor, para otros una nueva tierra prometida. Parecen abrirse, creemos que podemos oír los goznes chirriar, un suave aire quizás nos acaricie el rostro al escaparse de la minúscula ranura que hay entre las dos enormes hojas de sólida madera. Estamos allí, delante de la puerta, pero no se abre. La forzamos quizás, o esperamos, pero no se abren. Al principio los corazones quedan desgarrados, las manos heridas de arañar, como si quisiéramos abrir un ataúd que nos encarcela. Después, una vida errabunda con el recuerdo de haber estado a las puertas del cielo y preguntándote si mereció la pena estar allí, sufrir tanto por una esperanza.


A los garabatos nos gusta enredarnos, ser imperfectos y perseguir los espacios vacíos. Nacemos del aburrimiento que nos rodea y nos encanta deformarlo todo. Tenemos como vecinas las letras y nos solemos reir de ellas, tan serias. Nos encantan las libretas, los bordes de los libros de texto y las manos divagantes.
El Vaugan dijo
Las puesrtas del cielo me suenan a demasiado Mainstream, prefiero en su defecto las del prugatorio, sin duda más moviditas y del todo accesibkles para la mayoría de Moratales.
AreniLes Saludos.
1 Octubre 2005 | 01:16 PM